CÓMO MEJORAR LA CONVIVENCIA CON TUS VECINOS CUANDO TIENES UN PERRO

CÓMO MEJORAR LA CONVIVENCIA CON TUS VECINOS CUANDO TIENES UN PERRO

Convivir con un perro es siempre un motivo de alegría. Estos maravillosos animales son unos compañeros estupendos que mejoran nuestra vida diaria con su buen humor y su cariño incondicional. ¿A quién no le saca una sonrisa cuando vienen a recibirte a la puerta tras un duro día de trabajo? Desde luego son lo mejor del mundo.

Para los amantes de los perros no hace falta convencernos de más. Sabemos lo que valen y lo que nos aportan estos compañeros peludos de cuatro patas. Sin embargo, vivimos en un mundo variado y diverso en el que no a todo el mundo le gustan los perros.

Afortunadamente, las personas a las que nos gustan los perros solemos ser sociables y consideradas. ¡Nos encanta disfrutar de las cosas buenas de la vida! Y como queremos que todo el mundo las disfrute tanto como nosotros, queremos también que todo el mundo se sienta a gusto en la convivencia diaria con nuestros perros.

Una buena relación con nuestros vecinos por un principio fundamental: el respeto. Será una buena forma de asegurarnos que la convivencia funcione sacar siempre a nuestro perro con la correa puesta. No se trata solo de una cuestión legal, pues estamos obligados a hacerlo, sino que además evitaremos que se acerque a otras personas sin su permiso.

Esa “distancia de seguridad” hará que muchas más personas se sientan cómodas con nuestros perros cuando estemos paseando por el barrio. ¡Ya jugaremos sueltos en el parque para perros!

Aquí también entra en juego una norma muy básica pero muy importante: si nuestro perro lo necesita, tendremos que llevarlo siempre con bozal. Afortunadamente hoy en día hay muchos modelos de bozales menos invasivos que los que existían antiguamente, así que podremos buscar uno con el que tanto él como nosotros nos sintamos cómodos. ¡La seguridad es lo primero!

Recoger siempre los excrementos con una bolsita y diluir los restos de pipí con un poco de agua (¡la razón de ser de Puppy Ride!) son otras dos costumbres muy fáciles de incorporar a nuestro día a día que sin duda también ayudan a evitar tensiones con nuestros vecinos.

Otro problema que podemos experimentar con nuestros vecinos se debe al ladrido excesivo, especialmente si nuestro perro tiene ansiedad cuando se queda solo en casa. Esto puede ser más difícil de detectar porque a menudo dependemos de la queja de algún vecino para saber que está pasando, y es muy posible que cuando se decidan a quejarse por lo mucho que ladra nuestro perro sea porque ya están un poco cansados.

¿Qué podemos hacer si de repente descubrimos que nuestro perro es una orquesta de quejidos cuando se queda solo en casa? La mejor solución pasa por el adiestramiento, pero, eso sí, el adiestramiento requiere mucha paciencia, mucha constancia y mucha repetición.

Una de las técnicas más habituales para este tipo de casos suele ser salir de casa y esperar fuera durante unos minutos. Poco a poco iremos ampliando el tiempo y la distancia, con la idea de que nuestro peludo amigo aprenda que siempre volvemos. Los consejos de un adiestrador profesional te serán de ayuda pero, sobre todo, ¡no tires la toalla!

Mientras tanto, cuéntale a tus vecinos que estás adiestrando a tu perro para atajar el problema. Si saben que les has escuchado y que estás manos a la obra seguro que se muestran más comprensivos.

Una buena convivencia es trabajo de todos. En los últimos años hemos visto cómo el número de perros de compañía ha crecido enormemente en nuestro país, multiplicándose también los restaurantes y locales en los que son bienvenidos. Si ponemos nuestros granito de arena para que nuestros perros se porten mejor, cada vez podremos llevarlos con nosotros a muchos más sitios.

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