EVITA MULTAS CON PUPPY RIDE

EVITA MULTAS CON PUPPY RIDE

Los ayuntamientos se han puesto serios con esta normativa. Hasta mil euros de multa puedes llegar a pagar en algunas localidades del país si no recoges los excrementos de tu perro y diluyes el orín con agua jabonosa. Así lo recoge la normativa por ejemplo en Cádiz, donde la normativa municipal lleva desde 2017 obligando a llevar una botella de agua con jabón cuando vamos de paseo con nuestro perro. De lo contrario, puedes ser sancionado por incumplir la Ordenanza Municipal de Tenencia de Animales.

No es un caso aislado. Otros municipios como la Rioja, o Reus también han comenzado a aplicar normativas similares, con sanciones económicas de hasta 800 euros.

Estas normas, además, no se quedan ahí, sino que prohíben directamente que los perros miccionen sobre mobiliario urbano, como farolas, bancos o papeleras, sobre especies vegetales, edificios o vehículos, restringiendo mucho el área en el que nuestros perros pueden desahogarse.

La idea es que los amantes de los perros usemos siempre los parques caninos habilitados, pero como bien sabemos todos los que tenemos un perro en casa, no siempre es posible.

Desde los distintos ayuntamientos afirman que son medidas para fomentar el civismo, pero la realidad es que son sanciones económicas bastante elevadas que más que disuadir, asustan.

Algunos ayuntamientos han realizado campañas de información antes de la entrada en vigor de estas nuevas normativas. Otros incluso han regalado botellas de plástico para animar a los dueños a sumarse a esta nueva conducta cívica.

Sin entrar o no en la proporcionalidad de la sanción y lo que se pretende evitar, lo cierto es que cada vez más y más consistorios se suman a esta tendencia, por lo que como los dueños responsables que somos nos corresponde dar un paso adelante y hacernos cargo de la situación.

El objetivo final es eliminar el rastro que dejan nuestros perros en las ciudades y reducir los malos olores. Olores que, siendo sinceros, a menudo resultan muy desagradables.

Algunos municipios, como Almería, llegan aún más lejos y directamente incluyen en sus ordenanzas que el agua que vamos a utilizar para limpiar los desechos de nuestras mascotas vaya mezclada con vinagre. Alegan que el vinagre es un repelente natural para perros y que evitará que otros sigan el rastro y quieran marcar el territorio en el mismo lugar.

La preocupación mayor se debe a los agentes corrosivos que tiene de por sí la orina, algo que sumado a la repetición constante de su vertido en un mismo sitio, varias veces al día, durante muchos años, puede deteriorar el mobiliario urbano. ¿No te has fijado en esas farolas con la base cubierta de óxido?

También se trata de evitar la imagen de los cercos oscuros rodeando bancos, en las esquinas de nuestras calles o en las papeleras. Al fin y al cabo, una ciudad más limpia repercute siempre en beneficio de todos, haciendo más agradable el paseo a nosotros mismos y a los visitantes que vienen de fuera a descubrir nuestras ciudades.

Se trata de una práctica a la que ahora todavía muchos no estamos acostumbrados, pero que pronto veremos como algo habitual, del mismo modo que ya pasó en su día con las bolsitas para los residuos sólidos.

Todo para que la huella que dejan nuestros perros sea, únicamente, en nuestros corazones.

1 Comentario

  • Kike bastan
    Posted 30 octubre, 2019 11:33 am 0Likes

    Yo quiero uno

Deja un comentario