PUPPY RIDE: UN PROYECTO SOSTENIBLE

PUPPY RIDE: UN PROYECTO SOSTENIBLE

Cuidar del medio ambiente es una responsabilidad de todos. Somos muy conscientes de que no vamos a cambiar el mundo, pero creemos que podemos aportar nuestro granito de arena a un mundo con una mayor conciencia cívica y ecológica.

Ese fue otro de los motivos que nos llevaron a desarrollar Puppy Ride. Las botellas de plástico que utilizábamos para diluir las manchas de pipí de nuestros perros eran reutilizadas, sí, pero no dejaban de ser bienes con fecha de caducidad. ¡Cuántas botellas habremos desperdiciado inútilmente!

Una sociedad medioambientalmente más sostenible pasa por ser una sociedad que consume menos plástico. En la medida de lo posible, podemos realizar un consumo sostenible recurriendo a productos de más de un uso.

Para eso, en el caso del agua, tenemos las cantimploras. Incluso los termos pequeñitos pueden cumplir esa función de llevar siempre con nosotros una pequeña botella de agua. Sin embargo, no son cómodos para el uso que nosotros queremos darles cuando salimos con nuestros perros a pasear.

Ahí entra Puppy Ride, que además de liberar las manos permitiendo una mayor movilidad cuando paseamos a nuestro perro, es reutilizable todas las veces que quieras.

Otro problema con las botellas de plástico es que, con el tiempo, se ponen feas. Incluso suponiendo que tengamos una gran conciencia ambiental y seamos capaces de reutilizar la misma botella siempre y sin perderla, con el tiempo ese tipo de plástico se deteriora, coge mal color y se reblandece. Nuestra correa con depósito de agua incorporado está hecha para durar.

Así, podemos aportar nuestro granito de arena a la conservación del planeta y a la lucha contra el cambio climático reduciendo la cantidad de residuos que producimos y el volumen de plástico que consumimos en el día a día.

Al hablar de sostenibilidad pensamos siempre en sostenibilidad medioambiental. ¿Pero qué pasa si te hablamos ahora de sostenibilidad social?

La convivencia es un aspecto muy importante de la vida. Ser capaces de relacionarnos con nuestros compañeros de trabajo, con nuestros amigos, nuestra familia… Y nuestros vecinos. La convivencia vecinal no siempre es fácil, lo sabemos bien, por eso es importante trabajar en ella en el día a día.

Una sociedad más humana es una sociedad más cívica. Cuando todos miramos un poquito por el bien común, ese bien se multiplica y se enriquece. Son los pequeños detalles los que marcan la diferencia entre una buena vida pacífica en nuestro barrio y una vida cargada de conflictividad y negatividad.

El pequeño gesto de diluir los desechos líquidos de nuestro perro con un poco de agua mezclada con vinagre o jabón puede parecer una tontería -especialmente en los municipios donde el ayuntamiento aún no impone sanciones- y sin embargo puede favorecer enormemente las relaciones con nuestros vecinos.

¿Has pensado alguna vez en el olor que tiene que soportar el vecino cuya ventana da a la calle? O la pequeña tienda del pan en cuya esquina suelen parar los perros. Especialmente en verano, las zonas donde se acumula el orín de perro puede llegar a resultar muy desagradable. ¡Y piensa lo que tiene que ser no poder abrir las ventanas en agosto por el olor que entra de la calle! 

Además, recordemos, los perros acostumbran a ir todos al mismo sitio precisamente por el poderoso efecto que tienen estos aromas en su instinto. Decenas de pipís acumulados siempre en las mismas zonas de la calle, paredes, farolas, …

A nosotros no nos cuesta nada evitar esto. Un poco de agua con un toque de jabón líquido o de vinagre y problema resuelto. Una solución que ahora puedes llevar siempre encima cuando pasees a tu perro gracias al depósito de agua que hemos incorporado a las correas extensibles Puppy Ride.

Porque son los pequeños detalles como este los que contribuyen a hacer del mundo un lugar mejor y más habitable para todos. Únete al movimiento Puppy Ride.

Deja un comentario